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05/09/2026


El 6 de septiembre se cumplen 96 años del primer golpe de Estado en Argentina

El primer golpe a “aquello que se consideraba una amenaza”

El director del Departamento de Ciencias Políticas de la Facultad de Ciencias Sociales, Daniel Inojosa, analizó el entorno de la novel democracia argentina cuando se interrumpió por primera vez en 1930. Una estela que la pone en entredicho incluso hoy, porque “el conflicto nunca se fue”, afirma.

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Daniel Inojosa, director del Departamento de Ciencias Políticas de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNSJ, sostiene que, desde tiempo antes al golpe del 6 de septiembre de 1930 al presidente Hipólito Yrigoyen, “en la matriz occidental ya se venía planteando el conflicto entre democracia y dictadura”. La inclusión de los sectores trabajadores y, en definitiva, de las mayorías a la vida política, fue ampliando la base legítima de la democracia, que vería su primer corte en Argentina. Sucedió a partir del golpe de Estado de Félix Uriburu, luego de un período ininterrumpido desde 1916,

Esa inclusión “supuso algo nuevo”, opina Inojosa. Algo nuevo amenazante para los sectores de elite, se diría. “En el siglo XIX y comienzos del XX – explica el politólogo- se empezó a instalar con mucha fuerza una idea positiva sobre la democracia, pero ya había tenido una imagen muy negativa en el imaginario de la cultura política occidental”. Y sigue: “Para sectores importantes económicos, culturales, intelectuales, democracia era sinónimo de una palabra que evocaba caos, anarquía, conflicto y frente a eso apareció la solución. Apareció el intento de reflotar, a comienzos del siglo XIX, la idea de dictadura: una vieja institución del derecho público romano que empezó a tener legitimidad en el campo del pensamiento político occidental. Así, ya a comienzos del siglo XX, comenzaba un conflicto entre aquello que se consideraba una amenaza, la democracia, y aquella solución que se consideraba legítima y se traducía en golpe de Estado”.

El primer golpe de Estado efectuado a dos años de la segunda presidencia constitucional de Yrigoyen y el cual daría origen a la llamada "Década infame", se dio en un contexto que no era nuevo y donde “la oligarquía argentina, los discursos de intelectuales y pensadores consideraban que se vivía una época fuerte en Occidente después de la Primera Guerra Mundial, la Revolución Bolchevique en 1917 y la ‘amenaza’ comunista, la crisis financiera de 1929", define Inojosa. "Era el caldo de cultivo para tomar todo esto como una amenaza a un orden que ellos consideraban fundacional de las instituciones liberales. En ese discurso se empezó a generar la necesidad de algo que detuviera esa crisis”, dice. Entonces ese poder produjo el golpe.

“El segundo gobierno de Yrigoyen ya venía planteando cierta independencia económica de los vaivenes del comercio internacional. Eso afectaba los intereses de los sectores ligados a ese comercio, particularmente el agropecuario, es decir, la oligarquía argentina”, subraya el docente e investigador de la UNSJ.

A pesar de que el devenir de la Historia argentina muestra un último medio siglo de solidificación de la democracia como forma de gobierno, Inojosa señala que el conflicto entre dictadura y democracia “nunca se fue”. “Después del último golpe militar de 1976 pensamos que la democracia es un valor sustantivo, ético y político. Pero en los últimos años eso se pone en cuestión acá en Argentina. Hay gobiernos democráticos pero que tienen una base de legitimidad débil por su incapacidad de dar solución a crisis muy profundas”, arguye.

El doctor Daniel Inojosa Bravo se pregunta qué definimos como democracia. “Hoy hay una democracia en entredicho. Yo creo que el debate que estamos viviendo hoy, inaugurado en 1930, no es sólo democracia si o no. Hay sectores que piensan que debe garantizar derechos, porque ha nacido a partir de la ampliación de la participación; pero hay sectores que dicen que democracia es sólo lo que nos permite elegir a nuestros gobernantes. O sea, algo formal, sin un contenido sustancial”, cierra. Pero democracia, desde su esencia, es gobierno del pueblo, y el pueblo tiene deberes y derechos. Lo contario es restauración oligárquica, aquello que sucedió el 6 de septiembre de 1930, y resta derechos de la mayorías.

Los ciclos, en este país, continúan.


Imagen de portada: Wikipedia, retocada con IA