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San Juan 21°

26/08/2026


Las entradas son con invitación y deben ser retirada por sala TES

La Orquesta Sinfónica ofrecerá una velada con Repertorio Contemporáneo

El concierto será este viernes 21 de agosto a las 21 h en la Sala Tes.

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En el marco del IV Festival Internacional Cuyo Contemporáneo, la Orquesta Sinfónica del Centro de Creación Artística Orquestal de la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de San Juan realizará un nuevo concierto con Repertorio contemporáneo. La función será el viernes 21 de agosto a las 21 h en la Sala Tes ubicada Juan B Justo Sur 335, Rivadavia, San Juan.

El Repertorio contemporáneo estará integrado por las obras: Tercera Construcción para percusión de John Cage; Móviles para el conjunto de Santiago Santero; e In C para el conjunto de Terry Railey. Estará bajo la dirección de Wolfgang Wengenroth,

Las entradas son con invitación y deben ser retirada por sala TES. Cupos limitados

 

Sobre las obras

Tercera Construcción para cuatro percusionistas (1941) John Cage (1912–1992)

John Cage fue una de las personalidades más influyentes y radicales de la música del siglo XX. Su búsqueda artística estuvo marcada por una pregunta fundamental: ¿qué puede considerarse música? A lo largo de su vida exploró instrumentos preparados, sonidos cotidianos, medios electrónicos, procedimientos de azar y nuevas formas de silencio y escucha. Sin embargo, antes de desarrollar muchas de las ideas que lo hicieron célebre a partir de los años cincuenta, Cage dedicó una atención especialmente intensa a la percusión.

Third Construction  pertenece precisamente a este primer período creativo. Fue compuesta en 1941 para cuatro percusionistas, dedicada a Xenia Cage y estrenada el 14 de mayo de ese mismo año en San Francisco. La obra dura aproximadamente quince minutos.

La elección de los instrumentos es igualmente característica. Cage combina tambores, latas, claves, cencerros, maracas y platillos con instrumentos y objetos de procedencias muy diferentes, entre ellos el  teponaztli  mexicano, mandíbulas — quijadas —, una caracola, diversos sonajeros, un  lion's roar , una carraca e incluso instrumentos de bambú destinados a imitar el sonido de los grillos.

La percusión deja así de desempeñar su función tradicional de acompañamiento o acentuación dentro de una orquesta y se convierte en un universo sonoro autónomo. Para Cage, cualquier objeto capaz de producir un sonido podía adquirir dignidad musical. La diferencia entre un instrumento construido específicamente para la sala de conciertos y una lata de metal deja de ser esencial: lo decisivo es escuchar las características particulares de cada sonido.

Sin embargo, Third Construction  no es todavía una obra basada en el azar, procedimiento que Cage desarrollaría ampliamente años después. Por el contrario, su organización formal es extremadamente rigurosa. Precisamente del encuentro entre esa disciplina matemática y la extraordinaria diversidad tímbrica nace buena parte de su energía.

El resultado es una música física, inmediata y de gran virtuosismo, pero también una compleja construcción de proporciones temporales. Cage demuestra que una composición puede poseer coherencia y forma sin depender de la melodía ni de la armonía tradicional: el tiempo mismo puede convertirse en la arquitectura de la música.

 

Móviles. Santiago Santero (1962) (Texto del mismísimo compositor)

“Es una obra para un conjunto de cámara que compuse en 2024”. "Hay una idea central que rige toda la pieza: la de una serie de "objetos musicales" que aparecen una y otra vez, siempre con pequeñas variantes. Una forma de imaginarla podría ser pensar en una escultura que observamos desde distintos puntos de vista, desde distintos ángulos. La escultura es la misma, pero cada nos perspectiva permite descubrir algo diferente". 

"Al mismo tiempo, estos objetos -los móviles- son autónomos y van generando, a lo largo de toda la obra, una dramaturgia que no es lineal. En este sentido, la referencia histórica más evidente es la llamada “forma momento” de K. Stockhausen".

“Hay otra analogía que me resulta interesante: la extraordinaria película “El día de la marmota” (original en inglés: “Groundhog day”, de 1993), en la que una situación se repite una y otra vez, aunque con pequeñas variaciones en cada repetición. Poco a poco, esas novedades se vuelven cada vez más importantes hasta que finalmente le permiten encontrar una salida a ese ciclo aparentemente interminable”.

“Como suele suceder en la música, en el fondo de todo esto aparece una pregunta acerca del tiempo: cómo lo concebimos y, sobre todo, cómo lo percibimos”.

 

In C (1964) Terry Riley (1935)

Cuando Terry Riley compuso  In C  en 1964, difícilmente podía imaginar que aquella partitura de apariencia extremadamente sencilla se convertiría en una de las obras más influyentes de la segunda mitad del siglo XX. Riley, compositor nacido en California, había trabajado con improvisación, jazz, música electrónica y técnicas de repetición mediante cintas magnéticas. Con  In C  trasladó el principio del  loop  electrónico a un conjunto de intérpretes en vivo y contribuyó decisivamente al nacimiento de lo que posteriormente sería conocido como minimalismo musical. Su propio sitio oficial considera  In C  la obra que impulsó este movimiento.

La obra fue estrenada en noviembre de 1964 en el San Francisco Tape Music Center por un conjunto que incluía, entre otros, a Steve Reich y Pauline Oliveros. Durante los ensayos surgió una de las características que acabarían siendo emblemáticas de la pieza: Steve Reich propuso mantener una pulsación regular de corcheas sobre la nota do, proporcionando al conjunto una referencia rítmica común.

In C  se construye a partir de 53 pequeñas células o patrones musicales, escritos sucesivamente en una única partitura que sirve a todos los intérpretes. La instrumentación queda abierta: Riley concibió la obra para prácticamente cualquier combinación de instrumentos.

Por eso no existen dos interpretaciones idénticas de  In C. La identidad de la obra reside menos en una secuencia sonora fijada de antemano que en el proceso mediante el cual la música se construye. Los intérpretes poseen libertad, pero esa libertad exige una atención extraordinaria hacia los demás: cada músico debe decidir cuándo permanecer, cuándo avanzar y cuándo integrarse en una textura que acaba de aparecer.

Con  In C , Riley propuso una alternativa tanto al desarrollo tradicional de la música tonal como a la complejidad serial dominante en buena parte de la vanguardia europea y estadounidense de aquellos años. En lugar de una partitura extremadamente determinada, ofreció un conjunto de materiales sencillos y unas reglas de convivencia musical. La complejidad no está escrita nota por nota: nace de la interacción entre los intérpretes.